La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha adjudicado a Lockheed Martin 694 millones de dólares para producir el AGM-183A Air-Launched Rapid Response Weapon, revirtiendo su anterior decisión de dejar de adquirir el misil hipersónico. El contrato se adjudicó el 29 de septiembre de 2026 y se anunció el 26 de octubre.
El comunicado de la Fuerza Aérea, reproducido por ASDNews, identifica al Departamento de la Fuerza Aérea como autoridad adjudicadora, pero no nombra un mando de contratación subordinado. Las cantidades y fechas de entrega no se divulgaron por razones de seguridad operativa.
Los fallos de lanzamiento fueron solo parte de los ensayos
Tres intentos de ensayo en vuelo del propulsor fallaron en 2021. El misil no se desprendió del avión en abril ni en diciembre; en julio se separó, pero el propulsor no se encendió, como documentó entonces Air & Space Forces.
En mayo y julio de 2022 hubo pruebas exitosas del propulsor. El 9 de diciembre, un B-52 lanzó el primer prototipo completo del misil, en lugar de realizar una prueba centrada en el propulsor, durante un vuelo que la Fuerza Aérea describió inicialmente como exitoso.
La diferencia importa: una evaluación posterior del Pentágono, recogida por DefenseScoop, determinó que sensores defectuosos del campo de pruebas habían impedido evaluar la fase terminal del vuelo de diciembre. En el ensayo del 13 de marzo de 2023, las cubiertas protectoras no se expulsaron correctamente al separarse el propulsor y el vehículo planeador, por lo que faltaron datos sobre el planeo y la fase terminal.
Primero se frenaron las compras, después se retomaron
El Congreso eliminó del presupuesto del ejercicio 2022 la compra prevista de 12 misiles, y la Fuerza Aérea no solicitó fondos de adquisición para 2023. El 29 de marzo de 2023, el responsable de adquisiciones Andrew Hunter dijo que el servicio no pretendía realizar más compras, aunque mantendría los vuelos de prototipos para recabar datos.
La Fuerza Aérea dio prioridad al Hypersonic Attack Cruise Missile, un arma distinta con motor que utiliza aire atmosférico. Los ensayos de ARRW continuaron: el último vuelo de prototipo previsto se realizó el 17 de marzo de 2024, sin que el servicio revelara resultados detallados.
En 2025, el entonces jefe de Estado Mayor, general David Allvin, ya comunicaba al Congreso que el servicio compraría ARRW. La adquisición volvió al presupuesto del ejercicio 2026, según informa Air & Space Forces. El nuevo contrato materializa ese cambio, aunque el anuncio público no detalla las conclusiones técnicas que lo sustentan.
La producción no equivale a una declaración operativa
ARRW utiliza un propulsor cohete para superar Mach 5 antes de liberar un vehículo planeador capaz de maniobrar. Su misión prevista es atacar a distancia objetivos valiosos y sensibles al tiempo, incluidos aquellos protegidos por fuertes defensas aéreas.
En su anuncio del 27 de octubre, Lockheed Martin confirmó la adjudicación de 694 millones de dólares y el inicio de obras para añadir 47.000 pies cuadrados de espacio de producción de ARRW en Troy, Alabama. La empresa identificó al B-52 como plataforma de lanzamiento integrada.
Esa ampliación industrial respalda la fabricación; no demuestra que las unidades de combate hayan recibido misiles desplegables. Los anuncios no fijan una fecha de entrada en servicio operativo, y la cantidad no divulgada impide calcular de forma fiable el precio por misil.