Normas editoriales
La norma editorial de Military Ledger consiste en ofrecer un relato claro de qué ocurrió, qué lo respalda y por qué importa. Estos compromisos orientan la revisión exigida antes de publicar. No implican que cada detalle de una noticia en desarrollo pueda establecerse de manera independiente.
Fuentes y atribución
Las noticias enlazarán documentos importantes cuando sea útil y estén disponibles. Los comunicados oficiales, registros de adquisiciones, auditorías y otros documentos primarios pueden establecer qué anunció o registró una institución. Su existencia no verifica automáticamente todas las afirmaciones que contienen.
Las afirmaciones de gobiernos, militares, grupos armados y fabricantes mantendrán su atribución cuando no se hayan establecido de manera independiente. La repetición en varios medios no es corroboración independiente si todos los relatos proceden de un mismo comunicado.
Cuando las fuentes discrepen, la noticia explicará la discrepancia si afecta al relato central. La incertidumbre debe aparecer junto a la afirmación pertinente, no en un aviso general que obligue al lector a adivinar qué hechos están en duda.
El material anónimo requerirá evaluar editorialmente su pertinencia, credibilidad y el motivo para ocultar la identidad. La publicación no presentará una afirmación sin atribución como verificada de manera independiente solo porque no se pueda nombrar a la fuente.
Cifras y lenguaje técnico
Las afirmaciones cuantitativas necesitan alcance, fecha y definición. Un porcentaje de interceptación debe identificar qué se contó. Una pérdida de equipos debe distinguir elementos destruidos, dañados, abandonados y capturados cuando la fuente haga esas distinciones.
La cobertura de adquisiciones conservará las diferencias entre propuesta, aprobación, notificación, acuerdo, pedido financiado, contrato, hito de producción, entrega y declaración de entrada en servicio. Un valor máximo estimado no se convertirá en precio final de contrato.
Las denominaciones técnicas describirán funciones documentadas. La navegación automatizada no basta para establecer selección autónoma de objetivos. El nombre de una unidad no es un número fijo de efectivos. Una velocidad máxima declarada no describe todas las fases del vuelo de un arma.
Los ejemplos y comparaciones indicarán el país, servicio, variante o período necesarios para que tengan sentido. Las afirmaciones sobre capacidades y preparación actuales necesitarán evidencia actual.
Noticias, explicación y análisis
Las noticias comenzarán por el acontecimiento documentado. Las guías responderán preguntas recurrentes y distinguirán conceptos estables de detalles que cambian con el tiempo. El análisis, cuando se publique, estará identificado y señalará las pruebas que sostienen su interpretación.
Los titulares, resúmenes, pies de imagen y descripciones sociales forman parte del relato factual. Deben conservar los matices que afecten sustancialmente a su significado. Un cuerpo prudente no repara un titular engañoso.
El mismo estándar probatorio se aplica a todos los países y organizaciones. Un tratamiento justo exige atender a la solidez y pertinencia de las pruebas, no conceder igual credibilidad a afirmaciones incompatibles.
Imágenes y pruebas visuales
Las fotografías necesitarán un registro del derecho a utilizar el archivo concreto, junto con el crédito y pie correspondientes. La disponibilidad pública y un crédito visible al fotógrafo no establecen permiso por sí solos.
Las fotografías de archivo se identificarán cuando su fecha o contexto pudieran inducir a error. Las ilustraciones generadas o encargadas se etiquetarán como ilustraciones y no se presentarán como pruebas documentales de un acontecimiento.
Los mapas y diagramas deben reflejar sus fuentes y revelar las limitaciones importantes. Los gráficos conceptuales no son mediciones de despliegues reales ni del rendimiento de sistemas. Los cambios visuales que alteren el significado del material documental son inaceptables.
La verificación considerará las implicaciones para la privacidad y seguridad de publicar detalles identificativos. El material gráfico explícito exigirá una razón editorial clara y un tratamiento proporcionado.
Asistencia de IA y traducción
Las herramientas de IA pueden ayudar a organizar investigaciones, redactar, editar y traducir. No son testigos ni fuentes independientes. Sus resultados deben comprobarse frente a las pruebas y cada artículo requiere aprobación del propietario antes de publicarse.
Las traducciones emplearán la misma versión de origen aprobada y conservarán sus cifras, atribución e incertidumbre. La revisión lingüística debe considerar terminología local, naturalidad y significado de rangos militares, organizaciones y etapas de adquisición.
Una corrección factual en el original debe comprobarse en las traducciones, metadatos y pies afectados. La asistencia relevante de IA se describirá con claridad cuando ayude a entender cómo se produjo el contenido.
Correcciones y actualizaciones
Los errores factuales importantes recibirán una corrección visible que explique qué cambió. La información nueva se distinguirá de un error en el relato anterior. Se conservarán las fechas originales de publicación y se identificarán por separado las actualizaciones significativas.
La página de Correcciones explica el proceso de envío y los detalles necesarios para evaluar un problema. No se promete un plazo de respuesta antes de que la publicación disponga de capacidad para cumplirlo.
Intereses y contenido comercial
Los intereses económicos o personales relevantes que puedan influir en una colaboración requerirán declaración y revisión. El material pagado, si se ofrece, debe identificarse claramente y mantenerse separado de las decisiones editoriales independientes.
Un anunciante o patrocinador no puede comprar una conclusión periodística favorable. Cualquier acuerdo comercial debe evaluarse frente a la responsabilidad de ofrecer un relato exacto.