El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó el acuerdo marco entre Líbano e Israel mediado por Estados Unidos y descartó discutir el desarme del grupo mientras continúen la ocupación y los ataques israelíes, informó L'Orient Today el 28 de octubre de 2026. This Is Beirut, en una cobertura independiente del mismo día, también le atribuyó ese rechazo y la condición para negociar sobre las armas.

Tanto This Is Beirut como L'Orient Today recogieron su descripción del acuerdo como "nulo y sin efecto" e informaron de que lo consideraba contrario a la Constitución libanesa, al Acuerdo de Taif y a compromisos oficiales del Estado. L'Orient Today precisó que emitió un comunicado escrito, no un discurso; son sus objeciones jurídicas reportadas, no una resolución judicial acreditada por ese artículo.

Qué exige el acuerdo marco

El registro del Departamento de Estado estadounidense en DVIDS sitúa la ceremonia de firma trilateral en Washington el 26 de junio de 2026, con el secretario de Estado Marco Rubio y representantes de Líbano e Israel. La Biblioteca de la Cámara de los Comunes británica describe el acuerdo como resultado de negociaciones entre ambos gobiernos dirigidas por Estados Unidos, sin participación de Hezbolá.

Dawn informó de que Hezbolá debe desarmarse antes de completarse la retirada israelí gradual. El comunicado de la Unión Europea de julio describe el desarme como condición que permite el repliegue progresivo israelí fuera de Líbano; la Biblioteca de los Comunes señala que el marco prevé desplegar al Ejército libanés y transferir gradualmente responsabilidades de seguridad en zonas piloto; estas fuentes describen el proceso previsto, sin confirmar que sus pasos se hayan completado.

La posición de Beirut y la disputa anterior

El primer ministro Nawaf Salam afirmó que retirada y desarme deberían avanzar en paralelo, según L'Orient Today del 5 de octubre, que recogió una entrevista de la noche anterior. L'Orient Today informó de que pedía plazos precisos, identificaba la retirada israelí completa como su objetivo y presentaba la reciprocidad y la aplicación gradual como principios rectores del acuerdo.

En ese mismo artículo de L'Orient Today, Salam presentó el monopolio estatal de las armas como un compromiso libanés existente, arraigado en el arreglo de Taif de 1989, y no como una concesión nueva impuesta desde fuera. Su posición declarada incluye, por tanto, restaurar la autoridad gubernamental en todo Líbano y conseguir la retirada israelí, según el relato de la entrevista de L'Orient Today.

La disputa precede a este comunicado: el informe de los Comunes del 2 de octubre recoge un plan gubernamental libanés de desarme de 2025 y la negativa de Hezbolá a entregar sus armas sin retirada israelí. La Biblioteca de los Comunes también indica que el Gobierno no controla al grupo y describe una aplicación limitada del marco de junio, contexto de la renovada negativa de Qassem.

Qué sigue sin establecerse

El informe de los Comunes señaló que no se había fijado un calendario y que, al realizarse su evaluación, no se habían publicado los procedimientos de desarme y verificación. La posterior entrevista de Salam recogida por L'Orient Today también reclamó un calendario; ninguna fuente acredita un plazo acordado posteriormente ni un desarme completado y verificado de forma independiente.

Las informaciones del 28 de octubre de This Is Beirut y L'Orient Today establecen qué declaraciones se atribuyeron a Qassem, pero no acreditan la anulación jurídica del marco ni que Beirut adoptara su posición; tampoco aportan un nuevo calendario de retirada o un mecanismo acordado que resuelva la discrepancia sobre el orden de aplicación.