La coalición encabezada por Arabia Saudí, que respalda al Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, anunció el 26 de octubre ataques contra infraestructura de misiles hutíes, incluidos dos lanzadores en la capital, Saná. Según la coalición, uno había disparado hacia Riad un misil que sus defensas aéreas interceptaron.

En su comunicado difundido por KUNA, la coalición también informó de la destrucción de cinco túneles para almacenar misiles balísticos, cuatro lanzadores y un depósito de misiles en territorio controlado por los hutíes. Son sus propias afirmaciones sobre los daños. Los anuncios no ofrecen una evaluación verificada de forma independiente de lo que sigue operativo.

La red de misiles y las rutas de abastecimiento

El portavoz de la coalición, el general de división Turki al Maliki, dijo que la operación respondía a los reiterados ataques hutíes con misiles y drones en Arabia Saudí y Yemen. Describió los objetivos como militares y afirmó que la campaña buscaba interrumpir las rutas de suministro entre las zonas del grupo.

El comunicado también señaló fortificaciones, concentraciones de combatientes y equipo militar en los frentes de Yemen como objetivos. No detalló la ubicación de cada túnel o almacén, por lo que no debe atribuirse toda la lista a Saná.

Los dos anuncios sobre lanzadores se presentan aquí por separado. No deben sumarse automáticamente para obtener seis lanzadores destruidos sin aclarar si las listas operativas se superponen.

La operación siguió al anuncio de la coalición del 25 de octubre sobre la interceptación de diez misiles balísticos dirigidos al sur de Arabia Saudí. Esa cifra también es una afirmación de la coalición, no un recuento independiente de lanzamientos o interceptaciones exitosas.

Los relatos hutíes describen otros daños

Associated Press informó de explosiones en Saná el 26 de octubre y citó a medios controlados por los hutíes que afirmaban que los ataques habían alcanzado un sistema de energía solar y un pozo en el distrito de Saná. AP señaló que esos medios no aportaron pruebas sobre los objetivos mencionados.

El canal Al Masirah, operado por los hutíes, también informó de ataques en las provincias de Saada y Taiz. Esos relatos documentan lo que dijeron los medios del grupo, pero no confirman de forma independiente cada ubicación ni la descripción de los objetivos hecha por la coalición.

Los comunicados y despachos de agencias revisados para este artículo no ofrecen un balance verificado de víctimas de la operación del 26 de octubre. Esa ausencia no demuestra que nadie resultara herido o muriera, y no deben atribuirse a esta operación las cifras de incursiones anteriores.

Por separado, los hutíes reivindicaron ataques contra estaciones saudíes de bombeo de petróleo y el aeropuerto de Riad el 26 de octubre. Reuters señaló que las autoridades saudíes no confirmaron de inmediato esas afirmaciones, al tiempo que recogía la versión de la coalición sobre el misil interceptado y los lanzadores de Saná.

Los nuevos ataques ponen el foco en los medios que permiten lanzar y sostener la campaña hutí. Los túneles de almacenamiento, los equipos de lanzamiento y las rutas de suministro cumplen funciones distintas. Afirmar que varios fueron alcanzados no demuestra que el grupo haya perdido su capacidad de atacar.

Por ahora, el registro público confirmado consta de una operación anunciada por la coalición y versiones enfrentadas sobre sus efectos. Determinar si reduce los lanzamientos hutíes posteriores exigirá pruebas que vayan más allá de los primeros comunicados.